Ya se ve que soy ciega al dolor, inmune al fracaso, inmersa en mi deseada soledad. Lo que esperé nunca llegó, lo que deseé todavia espera a ser tomado por mis paranoicas manos. Torbellinos han llegado a azotarme como es lo normal. No se dan cuenta que partí con ellos, fui violentada con sus brazos, me transformé en una tormenta con lluvia de dolor, camino sublime por las vias de la no - vida, esperando a algun viajero que me quiera recojer y llevarme en su equipaje, yo prometo pesar poco.-